miércoles, enero 26, 2011

Las mentiras, tan jodidamente bellas

Quisiera explicaros tantas cosas que esto acabaría por ser un diario-blog, y me niego en redondo. Por eso me voy a limitar a escribir aquí el séptimo capítulo de Rayuela para dedicárselo a Lara, Rodrigo, Luna, Fancy y Alicia.
Porque, aunque sea mentira, es una mentira jodidamente bella.



Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mi para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.


Julio Cortázar, "Rayuela"

(Pero se acabó la inmadurez)

4 comentarios:

Anouk A. dijo...

Qué fantástico libro es Rayuela, qué precioso poema en prosa el capítulo 7... me ha encantado encontrármelo por aquí y releerlo una vez más!
:)

Y sí, las mentiras jodidamente bellas, qué droga.

Javier Mendieta dijo...

Toda la gentuza que vaya a comentarte no va a tener ni puta idea de lo que has dicho, más que nada, porque no la tengo yo. Sin embargo, intuyo ciertas cosas, y me pasmo al imaginar otras, ya me contarás. Hay, de todas formas, bastante que objetar en cuanto al encabezamiento, pero bueno; nada que decir al cierre. (bueno...en verdad sí)

Ethos dijo...

No tienes nada que objetar con respecto al encabezamiento ni con respecto al cierre, porque, como tu bien has dicho, ni tú ni nadie lo entiende ni lo va a entender. Ni quiero. El único que lo puede entender soy yo y otra persona, y esa persona te aseguro que no va a comentar.

No tienes ni idea de por donde voy.

Ah, y no vuelvas a llamar gentuza a la gente que me comenta, que tienes la boca muy rápida.

Rainbow Eyes dijo...

... y te quiero, mucho.