martes, diciembre 20, 2011

Estoy ávido de estrellas

No me arrepiento, sé que crezco y me formo en mi sagrada disciplina (para mí sagrada), pero es una cárcel; necesaria, pero una cárcel. Una cárcel dónde no puedo mirar las estrellas. Por eso, me es preciso dejar constancia aquí que me muero artísticamente. No por la sequía de mi mano, que a nadie debe importar, sino por no disfrutar del genio y la sangre que dejaron otros, maravillosos otros. Estoy aprisionado por el tiempo. ¿Qué ocurre con Lorca, con Pessoa, con Perec? ¿Qué habrá escondido en esas páginas? ¿Qué gritos burlaron al tiempo? ¿Qué increíble amanecer de ideas nacen sin estar yo presente?
¿Qué me deparará el futuro, aburrido tecnócrata, pseudotodo?
Habrá que esperar. Habrá que esperar y Dios proveerá y todas esas tonterías.

Tengo sed... estoy ávido de estrellas.

2 comentarios:

Aarón Rodríguez Serrano dijo...

Una pregunta indiscreta: ¿Cuál es la sagrada disciplina que te roba tanto tiempo?
Por cierto, que te debo un libro. Mándame un correo (aaron.rodriguez@uem.es) con tu dirección, y te lo envío como regalo de reyes.
¡Un abrazote!

pardilla dijo...

"¡Fingidor!"- diría Pessoa, pero en portugués, o sea que esa /g/ más o menos fricativa, a saber. No te caería bien, en cualquier caso.
En cuanto a Lorca, la excelsitud de su poesía lo resume mi profesora de poetas españoles en lo siguiente: "Verde que te quiero verde": está claro, si azul es de hombre y rosa de mujeres, el verde de los maricas.
Frase verídica.
Y esto es lo que te estás perdiendo no cursando hispánicas :D